lunes, 9 de julio de 2018

Ve a dormir


No te ilusiones, no es contigo, no es para ti, así que sigue caminado, que las cosas más grandes aún están por ocurrirte.

No tengas miedo, ve a dormir, que mañana él tiene historias que contar y en ellas no estás tú, así que no te mortifiques ni le entregues tus desvelos, a él no le quita el sueño si tu puedes dormir o no.

Así que anda y ve a dormir, que es otra piel la que rosa la suya.

Ya no te tortures y duérmete que el amor no fue hecho para ustedes así que cierra los ojos y limítate a soñar, pero no esperes, no imagines que mañana él llegará.

Y mientras duermes haznos un favor, no lo sueñes, no recrees en tu mente las horas no vividas, por favor, no lo añores, los deseos a la larga causan un dolor que no es necesario.

 Y al despertar te suplico que no lo busques, vale la pena, pero no el dolor, así que no lo pienses, aléjate de ese teléfono, aléjate de esa computadora y no lo llames…

No fantasees con esa llegada, no esperes esa llamada de las dos de la mañana, no guardes esperanzas, él no llamará, no lo hará, los motivos que le das no son suficientes, así que no esperes ese mensaje, bien sabes que no llegará.

No quiero ser cruel, pero quien mejor que yo, que habito en tus pensamientos, para fijar tus pies sobre la tierra, soy la persona que más te quiere, además yo sé al igual que tu lo que es sufrir por su amor, pero estoy cansada, tengo sueño, has tenido muchos días de desvelo esperando una señal, así que por favor, duérmete, no lo esperes, no lo busques, y duerme, descansa, que mañana la lucha será la misma, el deber contra el deseo, el amor por él contra el amor por ti.

miércoles, 4 de julio de 2018

¿Dónde estás?


Quería aguantar, el plan era dejar que los días pasaran, que esta vez (si, intento número un millón) lo hiciera posible mediante un sistema comprobado, he oído decir que después de determinados días pierdes o adoptas conductas, lo más indicado son 21 días para crear un hábito, pero ¿podría yo no saber de ti en 21 días?

Era una meta muy difícil, a veces no sé de ti por horas y mi ser te extraña y desea saber qué haces o dónde estás, necesita de un hola, un adiós, una risita, lo que sea; es por ello que me planteé una meta corta, 5 días, en mi absurdo intento por terminar con esta adicción que tengo de ti, pero cual droga, apareces con esa dulce envoltura, con alguna acción  que rompe con las reglas, que arrasa con lo establecido, y  juro por Dios que no puedo resistirme.

No puedo ausentarme, no puedo evadirte y darme la vuelta, cualquier cosa que me haya lastimado pasa a un segundo plano, que digo segundo, deja de existir, mi herida sana, y la huella, si es que deja, es mínima.

Y así mis intentos quedan en eso, intentos fallidos, sin pies ni cabeza, sin sustento alguno, el amor ese tremendo monstro, arrasa con todo daño, con toda tristeza y regreso a ti, con más fuerza, con más esperanza, con más ganas de que esta sea la mejor y más duradera historia.

Absurda que soy, no termino de entender que este amor es tan fuerte, porque me habitas en la piel, porque estoy hecha de átomos de ti, porque circulas por mis venas, y por si esto fuera poco, desde hace mucho sé, que tienes secuestrada mi alma.

Este escrito es el plan de un escape fallido, si, desde que lo orqueste estaba destinado al fracaso, tenía que ser así, no puedes ganar una batalla por la que no quieres luchar, no puedes ganar ante quien te has rendido, ante alguien a quien has consagrado tu vida entera en cada vida.

Y es que de todas las locuras que podías cometer, esta ha sido de las más bellas, cualquiera un poco cuerdo sabrá quién eres y como te llamas. Tú travesura, tú descaro me saco de balance y si esto no fuera poco apareció la pregunta que me derritió el cuerpo, ¿Dónde estás? ustedes podrán pensar que es una simple pregunta, pero, algo tan “simple” se puede convertir en devastador, en destructor de muros, en exterminador de planes, una pregunta capas de inyectarnos la dosis de vida justa que nos faltaba.

Cuando todo parece perdido, cuando no te sabes mejor que ella o que aquella y dudas de si es momento de la retirada, aparece como un relámpago esa pregunta y te quiebra los huesos y aunque ya no querías mirar, es imposible no AMAR.

En cuestión de segundos estas dentro otra vez, amando, amando hasta que el amor mismo sea el que me triture.


Gracias queridos lectores por leerme, saludos, tenga hermosas letras y grandes sueños, esta y todas las noches que están por venir.

Tendrías que estar con ella


Hoy quería escribir de mí, pero no puedo, hoy quiero escribir de ella, la que sin saber (supongo) hoy será la protagonista de esta historia.

No la conozco, no he tenido el gusto de hablar con ella, supongo que cuando tuve la oportunidad tuve miedo de saber cuánto lo amaba, por eso no quise entrar en ese juego macabro.

Hoy es uno de esos días en los que la mente se pone reflexiva, algo melancólica, pero, sobre todo, hoy es de esos días en los que quiero que él sea feliz.

El mejor amor, la mejor persona, la mejor mujer, todas esas cosas bonitas que uno puede desear a alguien que significa tanto, eso es lo que yo deseo para él. He sido espectadora de historias importantes, no de todas, estuve ausente algún tiempo, así que no podría asegurar si hubo alguien mas o mejor, pero hoy quiero hablar de ella.

Amo la tierra donde nació, es de mis países favoritos, (es una visita que tengo pendiente), pero no quiero hablar de la tierra o de las maravillas de su nación, quiero hablar de ella.

En sus fotos se ve tan hermosa, con una belleza serena, elegante, la noto seria, de carácter fuerte, pero tan amorosa como apasionada, no la conozco, solo estoy leyendo lo que su imagen me deja leer (si, ya les hablare de ese Don que tengo) podría deducir que es una mujer fuerte, a quien le ha tocado lidiar sola con el mundo, que se ha enamorado y que ha sido lastimada; pero ahora un rayo de luz entro a su vida y se enamoró, a veces finge ser distante, pero por dentro todo el tiempo, solo quiere estar con él.

Se aventuro, fue por sus sueños (dichosa ella) y yo podría jurar que se encontraron, que se amaron, pero…, no sé amigos, no sé qué más sucedió, en esta historia de dos no he sido invitada, estuve expectante mientras se me permitió, pero en realidad no sé qué pudo pasar, lo imagine, llegue a escribir algo al respecto, pregunte por necesidad, no a fondo, y aun así solo tengo una versión corta, pero tampoco tengo la certeza de saberla en su totalidad, supongo que tuvo miedo de herirme.

Sí queridos lectores, ella es alguien a quien él debe amar, es fuego, es mar, es dulzura, tiene la madures, la elegancia, y la belleza para ir de su mano, dicen por ahí, “hacen buen juego”, se ven lindos, bien puedo imaginarlos sonriendo frente al puerto, haciendo de sus vidas un hermoso poema.

Puedo verlos caminar sus vidas en compañía uno del otro, ella dándole la dulzura y el amor que le ha guardado estos años y a él también puedo verlo llenándola de cariño, ahora que lo escribo y lo analizo, tal vez estabas destinado a que esa luna de puerto llegará a tu vida, después de todo nosotros nos conocimos gracias a “la luna de Diana”.

Es un nombre hermoso, lleno de poesía, para mi significa tanto, que me gusta para ti, me gusta como se acoplan sus nombres, me gusta que te ame tanto; tal vez mi opinión es la menos importante, pero sabes, ella es tan genial, que deberías amarla, que tendrías que estar con ella.

Querido lector, cuando el amor va mas allá de los cuerpos, cuando el alma interviene, solo puedes desear el bien, solo puedes desear amor, contigo o sin ti.

Gracias por leerme, saludos.

domingo, 1 de julio de 2018

1.07.2018


En muchas ocasiones había leído o escuchado que los escritores precisan momentos tristes, lugares solitarios o situaciones turbulentas en sus vidas para crear…

Confieso que he llegado a bromear al respecto, tal vez temiendo un poco el final que le espera a mis días; pero hoy conforme los días transcurren comienzo a creer que es una premisa en la vida de todo aquel que quiere trascender, de todo aquel que quiere dejar una huella sobre este mundo donde la información ha dejado de ser permanente y donde el amor ahora más que nunca, es cuestión de fe.

Siempre creí que mi gusto por los lugares solitarios, silenciosos, por la melancolía eran parte de una apatía por el exterior, por la compañía; pero honestamente, algo que disfrutas tanto, algo que produce placer desmedido, puede considerarse como un “problema de conducta”, no lo creo, creo que es parte de amar las letras, de querer encerrarnos en ese mágico mundo de historias; no está mal querer un espacio solo para ti; no está mal amar los amores arrebatados, locos, distantes, no está mal amar lo prohibido, todo esto es combustible para este arte, estos gustos que algunos podrían considerar dañinos nacen de este amor por crear, por contar, por imaginar.

Hoy les confieso, que no todo lo que pienso está escrito aquí, muchas de mis letras se han quedado en el fondo de mi mente, a veces creo que han sido las mejores, (vanidad tal vez) por desgracia, no siempre hubo cerca donde plasmar, donde guardar, algunas veces, alguna preocupación se apareció y eso dio pie al olvido, sí, quienes comparten este gusto conmigo, saben que cualquier momento es ideal para imaginar (la inspiración es una dama caprichosa), es por ello que no todas las historias son plasmadas, tristemente  a la mayoría se las lleva el viento.

Pero las que logran ver la luz,  no surgieron en momentos específicos, esto no tiene un horario, no hay programación a la hora de imaginar, a veces nos alejamos de alguna actividad; estoy segura que más de uno ha estado escribiendo por dentro en medio de una charla de domingo, o tal vez, caminando sin rumbo definido van construyendo finales felices de color celeste; supongo que es eso que llaman inspiración, sí, ella llega de pronto, sin invitación, aparece con un mensaje, con un hola, con un abrazo o con un portazo, ella no sabe de momentos.

Sin embargo, la soledad, el silencio, son grandes compañeros al momento de escribir, cuando menos yo no sería nada sin ellos, pero siempre creí que era una extraña manía, algo que no tenía mucho sentido, pero hoy que el futuro no se ve claro, hoy que decidí despojarme un poco de mis ropas en esta entrada, les confieso mi amor incondicional por la soledad, por el silencio; desde que nació este espacio muchos de estos escritos han sido creados mientras me alejo de todo, sí, este es mi sitio favorito para esconderme del ruido del mundo.

Es por ello, que hoy vengo a él, estoy buscando un poco de cobijo, vengo por un poco de paz, el ruido de allá afuera esta lastimando mi corazón, esta alentando mi mente, hoy vengo aquí buscando respuestas, necesito que me diga hacia donde ir, me siento tan perdida que requiero que me indique por dónde seguir y con quien.

Gracias queridos lectores, gracias por seguir leyendo, por las visitas, me hace muy feliz que me visiten, saludos, abrazos afectuosos y tengan hermosas letras.

viernes, 29 de junio de 2018

Tu jardín con enanitos



Tener que conformarse con menos en el amor es una lápida que si decides, deberás llevar por siempre, a menos que te atrevas a cumplir tus promesas.

 Quiero vivir realmente, quiero que mi piel duela, que sude; quiero llenarme de tierra, ver pasar el polvo, sangrar, ¡quiero sentir!

Estoy aburrida de esta vida plana, de este ir y venir sin sentido; estoy cansada, no me gusta ver pasar los días aportando tan poco a este mundo.

Soy magia y la magia necesita movimiento, necesita brincar, brillar, palpitar, respirar; y aquí la vida pesa, duele, pero no con ese dolor que te hace saber que estás viva; duele de tal forma que sabes que estas muriendo.

El hastío también puede matar y no, aun no quiero morir, me gusta que mis ojos brillen, que gusta de apoco sentir el calor del sol sobre la piel, estoy perdidamente enamorada del frió y de la lluvia, me he casado no sé cuántas veces con la luna, así que no, no quiero morir.

Y no te confundas, no quiero hacer del amor un ancla que me obligue a vivir, todo lo contrario, este amor es el que me ha permitido respirar aun dentro de esta vida que camina a paso lento.

Antes de ella ya me acompañabas y eras ese amor que romancea, esa clase de amor que te despierta con un rayito de sol en las mejillas (aunque fuera por unos segundos) capaz de iluminar el tiempo restante hasta volver a encontrarme contigo.

Eres y has sido una palpitación constante, quizá la que ha mantenido en funcionamiento este corazón, tiene que serlo, tu llegaste a darle cuerda a este motor dormido, ese al que llaman vida.

Si, una vez mas (no sé cuantas van, ni cuantas faltan) este escrito es un grito desesperado desde mis letras para que te enteres que estoy aquí, que vivo, que este amor vive aquí, que no importa el tiempo, o las historias que estén siendo contadas allá a fuera, siempre estoy, siempre.

Hoy me desperté mas lucida que nunca, decidida a luchar contra cualquier obstáculo que se interponga entre nosotros, en contra del tiempo, de la distancia, de las diferencias; hoy quise dejar salir todo lo que habita en mí, sin ocultar, sin callar (ya no puedo, ni quiero), no quiero ahogarme mas en esta vida que no va de la mano de mis deseos.

Hoy tuve una clara visión de la vida, vivimos en un mundo donde las almas caminan desesperadas, deambulan buscando sueños sin la mínima intención de realizarlos, se llenan de promesas, de anhelos que no se forzaran a cumplir, cargan en su espalda vidas rotas sin amor, sin deseo y se obligan a caminar así con las promesas entre los tacones y los sueños en la guantera del automóvil.

Todo este tiempo se han equivocado, nos han mentido todas esas postales, los libros, nuestras madres, nos han llenado de frases que nos invitan a conformarnos, a no vivir, a no luchar.  Así que, por favor, seamos realistas, NO es fácil soñar, cada sueño no realizado implica un fracaso, una promesa rota a la persona que más debemos amar, a nosotros mismos, y con todo esto aún se atreven a decir que no nos cuesta nada. Palabrería barata de libros escritos para cobardes que no quieren acercarse al sol – que mas da si te quema, ¡qué importa! -; ¿cuántos se atreverían a tocarlo?, ¿cuántos tendríamos el coraje de atrevernos?, porque nos da tanto miedo ser diferentes, porque no nos atrevemos a vivir, porque no podemos ser felices.

No quiero lastimar a nadie, no quiero matar sus sueños, todo lo contrario, quiero que cada uno de nosotros vaya tras ellos, que se quite el polvo que pesa sobre sus pies y que corran tras esa vida que están anhelado, que le hagan el amor a esa piel por la que suspiran, que besen esos labios que se han quedado mirando por horas tras ese monitor, que se miren en esos ojos de cielo, que se empapen de la magia de ese lugar que decidieron visitar, QUIERO QUE VIVAN, SIN CULPAS, SIN MIEDO, PLENAMENTE.
Me desperté con muchas preguntas y unas ganas locas de besarte, de caminar contigo encontrando las respuestas a cada cuestionamiento, no quiero que me enseñes lo que sabes, no busco eso, quiero aprender contigo sobre esa vida que nos espera, sobre esa vida que está esperando por nosotros.

Así que mi promesa sigue mas que nunca en pie, llegará el día, en que el final se escriba con un nuevo principio, llegará el día en que escriba desde aquel paisaje de tantas postales, sí, llegará ese día, y lo sé, porque hoy sé que soy capaz de cumplir las promesas que me hago a mí misma.

jueves, 28 de junio de 2018

Amor desesperado


Escribo para que me notes, para hacerme “oír”.

Te escribo para robar un poco de tu tiempo y concentrarlo en mí.

Escribo para que mi amor entre por tus ojos a través del arte de la palabra escrita, para que dé un suspiro toque tu alma y me vuelva pensamiento constante de tu día a día.

Te escribo porque quiero circularte entre las venas, porque quiero que me respires, que te alimentes de mí y de mis sueños.

Te escribo para seguir construyendo este amor, para contarlo, para que se enteren, para que no se te olvide…

Te escribo porque habitamos el mismo mundo de letras, porque fue ahí donde nos encontramos.

Te escribo porque aquí está la historia jamás contada, esa cuyo final tampoco se ha escrito.

Te escribo para que te enteres de mí, para que me vivas, para que me anheles para que me lleves contigo, ahí, donde habita el alma.

Te escribo lo confieso, para ser, para sobrevivir a ellas, para diferenciarme de todas; para que entre la multitud ubiques mis pasos y te enamores una y otra vez de mí.

Escribo para ir dejando pistas, sí, siempre dejo pistas para que sepas dónde y cómo buscarme, por si un día decido partir, entres aquí y te sea fácil encontrarme.

Te escribo para que me ames, para que te enteres que nada murió, que nada olvide, para que sepas que aprendí a sobrevivir (porque así debía ser).

Escribo porque cuando partiste, la muerte toco mis pies y me beso el alma, y solo encontré refugio entre mis letras.

Escribo porque para mí es una de las formas más hermosas de amar.



GRACIAS por leer, ¡Saludos!!!